FUGIT IRREPARABILE TEMPUS




Si el tiempo quiere huir,
pues su vieja costumbre
                                        es el paso fugaz,
abridle las ventanas,
mostradle los senderos
de la alondra, y buscad algún ángel
que quiera construiros sin demora
un bellísimo puente de plata repujada.
No debéis derramar
                                   ni siquiera una lágrima,
aunque la herida humille
vuestros claros espejos
y todos los relojes
                               caminen como huérfanos.
No se puede olvidar que estas ausencias
entran dentro del juego:
                                          respetemos
sus reglas venerables.

Pero si el tiempo quiere
reclinar su cabeza en vuestro hombro,
entrecerrar sus párpados de bronce
y doblegar sus vuelos
en la tibieza azul de vuestra casa,
hacedle con ternura
una cuna de luz en la memoria,
una almohada de plumas invisibles
y un tenue camisón
de nanas serenísimas.
Que nada le interrumpa:
                                          hay que hacer de su sueño
una hermosa pradera, un rumor de raíces,
un lento manantío...
                                    Vigiladle:
mientras el tiempo duerma
seremos inmortales.

(En el blog desde 27/11/2019)


3 comentarios:

  1. Hay que prestar el hombro a los relojes, al tiempo, a la espera.

    Buenos y bellos versos. Un saludo

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  2. Que remedio, hay que darle paso al tiempo, no hay remisión, así que mejor hacer todo lo que tú tan bellamente con tus versos expresas.
    Maravillosa poesía, como siempre es un placer leer y tratar de aprender de tu hermosa forma de versificar.
    Un abrazo.

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