FUGIT IRREPARABILE TEMPUS




Si el tiempo quiere huir,
pues su vieja costumbre
                                        es el paso fugaz,
abridle las ventanas,
mostradle los senderos
de la alondra, y buscad algún ángel
que quiera construiros sin demora
un bellísimo puente de plata repujada.
No debéis derramar
                                   ni siquiera una lágrima,
aunque la herida humille
vuestros claros espejos
y todos los relojes
                               caminen como huérfanos.
No se puede olvidar que estas ausencias
entran dentro del juego:
                                          respetemos
sus reglas venerables.

Pero si el tiempo quiere
reclinar su cabeza en vuestro hombro,
entrecerrar sus párpados de bronce
y doblegar sus vuelos
en la tibieza azul de vuestra casa,
hacedle con ternura
una cuna de luz en la memoria,
una almohada de plumas invisibles
y un tenue camisón
de nanas serenísimas.
Que nada le interrumpa:
                                          hay que hacer de su sueño
una hermosa pradera, un rumor de raíces,
un lento manantío...
                                    Vigiladle:
mientras el tiempo duerma
seremos inmortales.

(En el blog desde 27/11/2019)


Seguir este blog